Expo92.es: Web para una exposición universal

Han pasado

00años

00meses

00días

00:00:00 horas

Noticias

La concentración de obras en Cartuja 93 provoca destrozos en calles y mobiliario

ABC | Domingo, 09 de Marzo de 2008, 18:29:18

El parque científico y tecnológico Cartuja 93 colmatará este año toda sus superficie con la apertura de una docena de nuevos centros empresariales. Se trata de la mayor activación de suelos de la historia de este recinto, unos 30.070 metros cuadrados, que provocarán que ya no quede ni un solo pabellón o solar de la antigua Expo 92 sin ocupar.

Sin embargo, la concentración de tal número de empresas y empleados en esta «isla» de la Cartuja ha provocado ya en los últimos años un importante problema de movilidad, tanto por el tráfico de acceso o salida del recinto como por la escasez de aparcamientos. El hasta ahora modélico parque tecnológico se ha ido degradando por los reiterados y crecientes problemas de un tráfico que se multiplica año a año. A día de hoy son 329 las empresas instaladas en Cartuja 93, con más de 13.000 empleados, a los que hay que sumar los alumnos universitarios y visitantes de las sedes públicas existentes en el recinto. Sin embargo, a los problemas de movilidad de los últimos años se ha sumado con fuerza en este curso la situación de deterioro continuado de calzadas y zonas comunes que se está produciendo por el trasiego de decenas de camiones de obras y el corte total o parcial de varias vías. Así, en diversas calles y avenidas del recinto, los propios responsables de las obras han tomado parcialmente la calzada utilizándola como cajones de obra para almacenar materiales o vehículos. Por otra parte, el trasiego de camiones, grúas pesadas y vehículos de grandes dimensiones ha provocado el deterioro de la calzada y la rotura de diversos elementos como bordillos y separadores. Además, el espectacular movimiento de tierras que se está llevando a cabo ha llenado de arena y barro numerosas calles en las que la falta de limpieza ha originado ya algunos accidentes, especialmente de alumnos universitarios que acuden a clases en moto y han visto cómo sus vehículos derrapaban por unas calles llenas de tierra. La situación se ha vuelto especialmente complicada ante la falta de actuación de las administraciones públicas, que se cruzan responsabilidades. Desde el Ayuntamiento se asegura que el parque científico y tecnológico Cartuja 93 es un recinto «privado» que cuenta con su propia empresa gestora y una Entidad de Conservación, responsable del mantenimiento de los espacios libres y también de la infraestructura viaria. Eso explica la ausencia de operarios y vehículos de la empresa pública de limieza municipal, Lipasam, en este recinto. No es el único servicio municipal que brilla por su ausencia en la Cartuja. La presencia policial por las calles de este parque empresarial se limita al obligado paso de la Policía Local y Autonómica para salir o entrar de sus sedes —situadas ahí— ya que la seguridad del recinto es también privada. Tampoco la Delegación de Urbanismo ni la de Tráfico tienen constancia de los cortes de calles por obras o de la ocupación de la vía pública como almacenes de obras. Por su parte, la dirección de Cartuja 93 también elude responsabilidades señalando que el parque tecnológico funciona como una comunidad de propietarios, con una entidad compuesta por los propietarios de parcelas tanto en régimen de propiedad plena como de superficie y remiten a la Entidad de Conservación del Parque. Algunas firmas instaladas en Cartuja 93 han mostrado su malestar por el empeoramiento de la calidad del recinto, como reconocen desde la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), aunque el presidente del Círculo de Empresarios de Cartuja 93, José González, prefiere no pronunciarse sobre la cuestión. Por su parte, la Entidad de Conservación del Parque recuerda que «es responsabilidad de cada obra mantener el máximo nivel de limpieza en su zona de influencia y reponer a su estado original cualquier desperfecto causado sobre los bienes públicos». Este último aspecto se cumple normalmente a la finalización de la obra, antes de que el Ayuntamiento de Sevilla, a través de la Delegación de Urbanismo, conceda la licencia de ocupación. Además, los responsables del parque subrayan que «la limpieza debe realizarse de manera continua y para ello, la Entidad de Conservación mantiene un contacto permanente con los responsables de las obras, advirtiendo de las situaciones de incumplimiento de esta obligación y comunicándolo a la Gerencia de Urbanismo». Esta sociedad considera que «en general, existe buena disposición a colaborar por parte de los propietarios y entidades del recinto», aunque también advierte que «las empresas constructoras no siempre respetan la normativa aplicable».

JOSÉ LUIS LOSA

Volver a noticias