Esta exposición universal tuvo lugar en San Francisco en 1915, con motivo de la construcción e inauguración del canal de Panamá, por ello se denominó "Exposición Universal de Panamá y el Pacífico". Se gastaron más de 50 millones de dólares para organizarla. Su principal atracción era la torre de Joyas, una atalaya que tenía miles de piedras preciosas talladas a mano. Asistieron más de 30.000 expositores y 13 millones de visitantes.